Un archivo .deb es un paquete Debian — el formato usado por Ubuntu, Debian, Linux Mint y
cualquier otra distribución basada en Debian. Hay dos formas de instalar uno desde la terminal.
La forma recomendada: apt
sudo apt install ./paquete.deb
El prefijo ./ le indica a apt que se trata de un archivo local y no de un nombre de paquete
de los repositorios. La ventaja principal sobre dpkg es que apt resuelve las dependencias
automáticamente — si el paquete requiere otros paquetes que no están instalados, apt los
descarga e instala por vos.
La forma tradicional: dpkg
sudo dpkg -i paquete.deb
dpkg instala el paquete pero no resuelve dependencias. Si el paquete depende de algo que
no está instalado, dpkg reportará errores y dejará el paquete en un estado roto. Para
arreglarlo:
sudo apt install -f
Eso le indica a apt que encuentre e instale lo que falta para satisfacer las dependencias rotas.
Verificar la instalación
Una vez instalado, confirmá que el paquete está en su lugar:
dpkg -s nombre-del-paquete
O buscalo entre los paquetes instalados:
dpkg -l | grep nombre-del-paquete
Eliminar el paquete
sudo apt remove nombre-del-paquete
Usá purge en lugar de remove si también querés eliminar los archivos de configuración:
sudo apt purge nombre-del-paquete